Consolidando el bosque de ribera en La Huertecica (Calasparra)

En apenas 2 años, La Huertecica, una finca de ciruelos cuyas orillas estaban ocupadas por la caña asiática (Arundo donax), se ha transformando en un joven bosque de ribera, en el que algunos ejemplares, como el álamo blanco o el taray, ya superan los dos metros de altura. Esta nueva vegetación ha conectado las manchas remanentes de bosque de galería, ampliando la masa forestal de la Reserva Natural de Sotos y Bosques de Ribera de Cañaverosa (Moratalla/ Calasparra).

Estado actual de uno de los chopos plantados el pasado año en La Huertecica Foto: ANSE

La restauración de La Huertecica comenzó en 2023, en el marco del proyecto Fluviatilis, cuando ANSE arrendó este espacio de casi 4 ha para transformarlo en un frondoso bosque de ribera. Un objetivo que se está consiguiendo.

Inicialmente, se llevó a cabo la recuperación de las infraestructuras de riego tradicionales (acequias) de la finca, cuyo estado dificultaba su óptimo funcionamiento, puesto que estas se encontraban rotas u obstruidas por vegetación exótica. Esta intervención era necesaria para asegurar un riego periódico de mantenimiento a las plantaciones durante los próximos años.

En segundo lugar, se arrancaron los árboles frutales, procediendo a su trituración “in situ” para aportar materia orgánica al suelo y evitar las emisiones de gases de efecto invernadero. Seguidamente, se preparó el terreno, re-nivelándolo, recuperando las terrazas y elevando los márgenes para evitar la pérdida de agua de los riegos.

Posteriormente, en enero de 2024, comenzaron las plantaciones de vegetación autóctona, incluyendo especies como taray (Tamarix sp.), sauce (Salix sp.), almez (Celtis australis), olmo común (Ulmus minor) resistente a la grafiosis, álamo blanco (Populus alba), saúco (Sambucus nigra) o baladre (Nerium oleander). Estableciendo así hasta la fecha, más de 3.500 árboles y arbustos autóctonos, que supondrán la fijación de un máximo de 2.000 Tn de CO2 en los próximos 40 años y una reducción de la huella hídrica de la cuenca de hasta en 320.000 m3/año.

Paralelo a las plantaciones, se ha llevado a cabo también la solarización de una superficie de 2.200 m2 de cañaveral, y el desbroce sucesivo de una superficie algo mayor en las orillas. Espacios donde también se está recuperando el bosque de galería.

Todas estas acciones se complementan con labores de mantenimiento constantes, que incluyen el riego periódico de los plantones, el mantenimiento de la infraestructura de riego y el desbroce ocasional de vegetación adventicia.

Concluyendo, la restauración de La Huertecica constituye un ejemplo de cómo, en tan solo dos años, puede avanzarse en la reconstrucción de un ecosistema rico en biodiversidad gracias al esfuerzo y trabajo continuo.

El proyecto Fluviatilis cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.

Foto encabezado: Antonio José Merino Moreno

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