Prismáticos en mano y con la mirada puesta en las copas de los árboles, así comenzó el pasado sábado 22 de noviembre la tercera edición del taller de observación de aves urbanas en el municipio de Murcia, una cita que se ha convertido ya en uno de los eventos más esperados del otoño para los amantes pajareros de la ciudad.

La actividad, que se celebra por segundo año consecutivo desde su puesta en marcha en otoño de 2024, volvió a reunir a cerca de una veintena de voluntarios en el Jardín de la Molinera, en Barriomar. Un enclave estratégico no solo por su abundante vegetación, sino también por su proximidad al río Segura, lo que permitió a los participantes disfrutar de la observación tanto de aves de paseriformes como de aves asociadas al medio acuático.
Entre los avistamientos de paseriformes destacaron la curruca cabecinegra (Curruca melanocephala), la curruca capirotada (Sylvia atricapilla), el mosquitero común (Phylloscopus collybita) y la lavandera blanca
(Motacilla alba), habituales de zonas verdes. Con respecto a las aves asociadas al río, se observó la presencia de cormorán grande (Phalacrocorax carbo), gallineta común (Gallinula chloropus), garcilla bueyera (Bubulcus ibis) y ánade azulón (Anas platyrhynchos).
A lo largo del año, en el municipio de Murcia pueden observarse más de un centenar de especies de aves, entre residentes y migratorias, lo que convierte a la ciudad en un auténtico escenario natural accesible sin salir de nuestros propios barrios.
La actividad fue organizada por el Ayuntamiento de Murcia en colaboración con ANSE. El taller forma parte de las acciones de divulgación del proyecto LIFE GreenMe5, del que el consistorio es socio junto a otras entidades locales. Su objetivo es acercar la avifauna urbana a la población y fomentar la conservación del medio ambiente dentro del entorno urbano.
