ANSE y WWF reclaman a la CHS una planificación hidrológica ambientalmente ambiciosa

Explotación agrícola en la Cuenca del Segura.

Ambas organizaciones han presentado un documento de alegaciones al Esquema provisional de Temas Importantes.

Piden a la CHS una ambición ambiental suficiente que permita el cumplimiento de los objetivos ambientales de la DMA, garantizar la sostenibilidad  y bienestar humano a largo plazo, y restaurar los ecosistemas acuáticos.

La Asociación de Naturalistas del Sureste (ANSE) y el Fondo Mundial por la Naturaleza (WWF España) han remitido un amplio documento de alegaciones al Esquema provisional de Temas Importantes correspondiente a la próxima revisión del Plan hidrológico de cuenca para el periodo 2021-2027. Ambas organizaciones han señalado la necesidad de avanzar hacia unos objetivos ambientales ambiciosos, pues la propia Comisión Europea considera adecuado el actual marco legal y apunta a la lenta implementación y la financiación insuficiente como el origen del fracaso de los anteriores planes.

Nuevos temas para aumentar la eficacia y la ambición ambiental del Plan

En este sentido, hemos reclamado que se incluyan 4 nuevos temas en el ETI que permitan aumentar la eficacia y la ambición ambiental del futuro Plan. En primer lugar, deben incluirse las causas del fracaso de los planes anteriores. En segundo lugar deben considerarse como temas independientes la gestión de las Especies Exóticas Invasoras (no sólo por sus efectos negativos en los ecosistemas sino también por sus devastadores impactos sobre aprovechamientos económicos como el regadío), la recuperación de la conectividad fluvial (se  trata de una de las cuencas más reguladas de España) y las necesidades de los espacios  Red Natura 2000 respecto a la gestión de las aguas.

Medidas adecuadas para abordar la delicada situación de las masas de agua en un contexto de cambio climático

El cuerpo central del EpTI tiene una relación directa con la amplia extensión del regadío en la cuenca del Segura; la sobreexplotación de recursos hídricos (superficiales o subterráneos) y la contaminación difusa de origen agrario son dos caras de la misma moneda. La única solución posible pasa de manera ineludible por reducir la insostenible superficie del regadío actual, desmantelando el regadío ilegal y procediendo al redimensionamiento y reconversión del regadío legal (con la participación de las CCAA afectadas) en previsión de un futuro escenario de cambio climático. Así mismo, debe quedar imposibilitada la regularización de nuevos regadíos abastecidos por desaladadoras o posibles futuras amnistías. En este sentido, la cuenca del Mar Menor constituye un caso paradigmático del desenlace que puede alcanzar la huida hacia adelante que se ha venido produciendo en las últimas décadas.

En relación al Mar Menor, las organizaciones se han reafirmado en las propuestas realizadas en otros foros y apuestan por una adecuada planificación y ordenación, así como por la adopción de soluciones basadas en la naturaleza, incluyendo una gestión centralizada y el uso ambiental de aguas (generación de humedales) que en su caso fuera necesario extraer.

Así mismo, ambas organizaciones consideran necesario establecer caudales ecológicos que tengan en consideración el funcionamiento de los sistemas riparios y las necesidades de las especies que cobijan, la recuperación de los costes ambientales de los todos usos del agua, así como un mayor control sobre las extracciones y las superficies de riego estableciendo una correspondencia inequívoca entre Unidades de Demanda Agraria y los aprovechamientos inscritos.

Por todo lo anterior, ANSE y WWF apremian a la CHS a que adopte medidas eficaces requeridas por el marco normativo europeo como acciones para garantizar el bienestar de los ciudadanos, la sostenibilidad de las actividades económicas y la adecuada conservación de los ríos, humedales y acuíferos, en el escenario de Cambio Climático que ya padecemos.

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