Vecinos de Cabo de Palos y su entorno, organizaciones de defensa de la naturaleza y pescadores han protestado esta mañana contra el vertido permanente e ilegal de las aguas de la depuradora Sur del Mar Menor a unos metros de la orilla de la playa de Cala Reona, desplegando pancartas en las que se podría leer “Stop vertidos al Mediterráneo” y “Stop vertido ilegal en Cala Reona”, e informando a las personas que se encontraban en la playa de los riesgos para el ecosistema y para la salud.

Los organizadores de la protesta (Asociación de Vecinos de Cabo de Palos, Procabo, Pacto por el Mar Menor, Asociación de Vecinos de Cobaticas-Las Jordanas, Ecologistas en Acción y ANSE) consideramos que este vertido que concentra todas las aguas residuales generadas en La Manga y en el Sur del Mar Menor constituye un fracaso de los tres niveles de la administración en España (local, autonómica y estatal) en cuanto a las aguas generadas por las poblaciones del entorno del Mar Menor.
Durante la protesta se colocó una pancarta submarina y se grabó un vídeo en el que se documentó la acción. (Puede consultarlo al final de la noticia) Mientras tanto, alrededor de un centenar de personas se concentraron en la orilla de la playa para protestar y dar lectura a un manifiesto en defensa del litoral y contra el vertido de aguas residuales.
La Depuradora Sur del Mar Menor se construyó en el interior del Parque Regional de Calblanque, Monte de Las Cenizas y Peña del Águila, está gestionada por ESAMUR (Entidad de Saneamiento de la Región de Murcia) y trata la totalidad de las aguas residuales generadas en los tramos de La Manga pertenecientes a Cartagena, el más pequeño, y San Javier, el más grande. Aunque fue concebida inicialmente para reutilizar las aguas en agricultura, le elevada salinidad de las aguas residuales que recibe por las filtraciones de la red de alcantarillado y los vertidos a la misma, impide que pueda utilizarse en agricultura sin desalar.
Hasta hace pocos años, la Desaladora de la Comunidad de Regantes Arco Sur aprovechaba las aguas de la depuradora para su uso en agricultura, pero la rotura del emisario y la ausencia de autorizaciones de vertido ni alternativas al mismo impide su funcionamiento.
Las aguas residuales son tratadas en la Depuradora Sur del Mar Menor y arrojadas tras su tratamiento a pocos metros de la orilla de la playa de Cala Reona, en el límite con el Parque Regional de Calblanque, Monte de Las Cenizas y Peña del Águila, a tan solo 2 metros de profundidad.
En los últimos meses la playa ha sido cerrada en varias ocasiones por la mala calidad de las aguas de baño por los vertidos de la depuradora, a pesar de que son tratadas con cloro para reducir su carga contaminante, y los efectos negativos sobre el ecosistema de la playa se puede observar en forma de proliferación de algas verdes que tapizan las rocas del entorno y las hojas de las praderas de fanerógamas marinas.
La última rotura del emisario se produjo en el año 2023, y desde entonces está pendiente de reparación, que finalmente asumirá la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS). La colocación de un nuevo tramo de tubería conectado al que aún se conserva permitiría trasladar las aguas de la depuradora a una zona más profunda, pero no constituyen una solución eficaz, ya que los temporales marítimos en el entorno de Cabo de Palos se han demostrado capaces de romper el emisario en varias ocasiones, y el vertido se consolidaría en una Zona Sensible, catalogada con diferentes figuras de protección ambiental, y junto a la Reserva Marina de Cabo de Palos-Islas Hormigas.
Una propuesta de consenso para una solución definitiva.
Las organizaciones urgen a los ayuntamientos de Cartagena y San Javier, a la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia y al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico para buscar una solución definitiva al tratamiento de las aguas residuales de La Manga y Sur del Mar Menor, que vaya más allá de la reparación del emisario de Cala Reona.
Las entidades consideran que no es aceptable un vertido permanente al Mediterráneo de las aguas tratadas en la depuradora una vez que se repare el emisario, y proponen desplazar la actual desaladora de la Comunidad de Regantes Arco Sur a una zona más interior del Campo de Cartagena, y poder aprovechar las aguas una vez depuradas sin arrojar las salmueras en la costa protegida junto a Calblanque.
Las organizaciones consideran que el tratamiento y/o vertido de las salmueras no debería realizarse, en ningún caso, en Cala Reona, buscándose alternativas de un gran humedal en tierra u otra forma de vertido en el litoral próximo a Cartagena.
Por último, las asociaciones denuncian que otras depuradoras del entorno del Mar Menor, como la de Los Alcázares, producen aguas depuradas con una alta concentración de sal, que dificulta o impide su uso agrícola, y que requieren de la implementación de medidas de gestión final que no favorezcan el traslado del problema al Mar Menor ni al litoral mediterráneo próximo a La Manga.
La solución de los problemas ambientales del Mar Menor y su entorno tiene aún grandes retos, y el del tratamiento y aprovechamiento de las aguas residuales es uno de ellos.
