Los Estatutos de la Cabaña

Con esta última entrada de la serie de microrrelatos, ponemos fin a la publicación de los diez textos que quedaron en las primeras posiciones del I Concurso de Microrrelatos: Una breve historia sobre nuestros espacios naturales.

En esta entrada os dejamos con “Los Estatutos de la Cabaña” de Gonzalo García-Bouza Cortés

Los Estatutos de la Cabaña

La noche era negra como el cormorán que estas mañanas claras había estado zambulléndose  alegremente frente a la Isla del Fraile, o como la negra silueta del ratonero patudo. Miraba al horizonte buscando Cabo Cope, que con la oscuridad no era horizonte, solo era nada, y recordaba cómo solían llamar a los murciélagos en las aldeas gallegas: abrenoites. Cada vez que veo uno le agradezco en silencio su empeño en dar paso a la noche. Con muy pocos años, mi padre me contaba cómo los cazaba con una gorra. Yo era pequeño, pero no tanto como para ignorar que eso estaba mal. Le miraba con mi único ojo funcional como un plato -como el mar-, y callaba. Una mañana, junto a un arroyo en la Sierra de Guadarrama, cazó un gran lagarto verdinegro, lo mató sin saber por qué y pasó toda la mañana expulsando su culpa a través de un llanto merecido. Lo llevó a casa arrepentido y lo enterró todo lo dignamente que se puede enterrar a un lagarto. Poco después, Mateo y yo decidimos que no queríamos hacer daño a los animales, así que lo escribimos en nuestros Estatutos de la Cabaña.

#polinizadoresCC  #adaptacionCC #murcielagopatudo #GePesAng #Pleamar #anguila #microrrelatos #EspaciosNaturales #EuropeaDayofParks

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: