El ciclo de charlas sobre naturaleza Un mundo por descubrir nos acercó, el pasado 13 de febrero y en la Fundación ANSE, a la sorprendente vida de las anguilas gracias a María Ángeles García de Alcaraz Peñas, graduada en Ciencias Ambientales y técnica de proyectos de ANSE, que ha coordinado el Proyecto “GePescArt 2: La pesca artesanal en la gestión de humedales costeros y ampliación del conocimiento de la anguila y los mujílidos en el sureste ibérico”, realizado por ANSE y WWF con la colaboración de Ministerio para la Transición Ecológica entre 2024 y 2025.
Continuador del Proyecto GePescArt de años anteriores, el presente trabajo, que ahora llega a su finalización, ha permitido recabar interesante información sobre la biología y la ecología de la anguila europea y varias especies de mujílidos, analizando su presencia en humedales litorales protegidos de la Región de Murcia y el sur de Alicante. En el estudio, se evaluaron las amenazas que presentan estas especies en relación con la pesca artesanal en estas zonas intentando, además, sensibilizar a los pescadores y a la sociedad en general de la importancia de los humedales para el mantenimiento de la biodiversidad.
La anguila europea, Anguilla anguilla, es una especie migradora y catádroma (que vive en agua dulce, ríos, lagos y zonas húmedas, pero que migra al mar para reproducirse), que tiene un elevado interés comercial –se han pagado a 10,50€/kilo este año, y no digamos los alevines de anguila, las angulas, que alcanzan hasta los 1.200€/kilo–, pero que ha sufrido un enorme declive en su número debido a la fragmentación y deteriodo de la calidad de sus hábitats, la sobreexplotación pesquera y un parásito que las ataca. Además, se trata de una especie de la que aún se sabe poco de su biología reproductiva. Gracias al investigador danés Johannes Schmidt, en 1904 se supo que es en el Mar de los Sargazos –en el Atlántico Norte, un lugar de grandes bancos de algas o sargazos entre cuatro corrientes marinas — donde las anguilas adultas desovan después de desplazarse desde Europa tras recorrer 6.000 km. Las larvas de anguila nacidas allí cruzan el océano Atlántico arrastradas por la corriente del Golfo, llegan a las costas de Europa y se transforman en angulas, ascendiendo muchas de ellas por las desembocaduras de los ríos o permaneciendo en lagunas costeras y estuarios donde se alimentan y alcanzan la fase adulta. Y de ahí inician un nuevo ciclo en su viaje al Mar de los Sargazos para reproducirse por primera y última vez, pues mueren tras el desove. Un ciclo de vida sorprendente que aún necesita de muchas investigaciones para que logre conocerse en detalle el momento crucial de su reproducción.

Las anguilas suelen vivir entre 10 y 30 años en los ríos europeos, se transforman físicamente durante ese tiempo, cuando son adultos dejan de alimentarse y nadan más de cinco mil kilómetros, a mil metros de profundidad oceánica, cruzando el Atlántico sin detenerse. No está del todo claro aún si se orientan por los campos magnéticos terrestres, señales térmicas en el agua o corrientes marinas profundas. Mª Ángeles expuso los cambios fisiológicos que soportan las anguilas, calificándolos de casi “sobrenaturales”: intestino que se degenera, activación temporal del sistema reproductivo, ojos que amplían su tamaño para el largo viaje, cambios de pigmentación, modificación de su presión sanguínea para soportar las profundidades…
Desde los años 70, la cantidad de angulas que llegan a Europa ha caído en un 90% debido a la pesca ilegal y también al cambio climático que afecta a las corrientes oceánicas, por lo que se ha convertido en una de las especies en peligro crítico de extinción –más que los linces y osos polares, de los que todos oímos hablar–. Durante este mes de febrero de 2026, el Ministerio de Transición Ecológica va a decidir por ello si declara a la anguila especie protegida en España, a partir de directrices europeas que inciden en su urgencia.
El estudio que ha realizado Mª Ángeles García de Alcaraz con otros técnicos de ANSE ha tenido como objetivos los de mejorar la información sobre la biología y ecología de las anguilas en el sureste español; evaluar sistemas de marcaje de anguilas para estudiar la ecología de la especie (nos habló de interesantísimas experiencias de biotelemetría y telemetría acústica con emisores colocados en anguilas adultas que han sido monitorizadas por una red internacional de receptores en canales, ríos, zona del Estrecho de Gibraltar, Islas Azores…–); evaluar la distribución de anguilas en los humedales litorales del sureste –El Hondo, Santa Pola, Vinalopó, Mar Menor, Ramblas de Miranda y Albujón, canales salineros, rambla de las Moreras, etc.–; análisis de los hábitats para la conservación de la especie; evaluación y reducción de amenazas mediante la coordinación con la gestión pesquera artesanal, especialmente con los pescadores de San Pedro del Pinatar, donde se han realizado numerosos muestreos en lonjas; y el establecimiento de criterios para asegurar que las angulas plateadas adultas puedan acceder al mar salvando múltiples barreras que se instalan en canales, acequias, lagunas y ríos. A todo ello se suma la imprescindible labor de divulgación y sensibilización que el equipo ha realizado durante todo este tiempo.
Ojalá que nuestras autoridades regionales y nacionales adopten pronto medidas adecuadas para la conservación de la anguila europea, de cuya biología y ecología aprendimos con amenidad y solvencia de la mano de Mª Ángeles García de Alcaraz en Un mundo por descubrir.
Y no os perdáis la siguiente charla de este ciclo a cargo de Neus Ibarra González sobre “Estrategias de restauración resiliente en la naturaleza” el 13 de marzo próximo, en la Fundación ANSE. ¡Os esperamos!
Escrito por Mariano Moreno Requena
El proyecto GePescArt 2: Evaluación de la pesca artesanal en la gestión de humedales costeros y ampliación del conocimiento de la anguila y los mugílidos en el sureste ibérico ha sido puesto en marcha por ANSE y WWF. Cuenta con la colaboración de la Fundación Biodiversidad dependiente del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, a través del Programa Pleamar y cofinanciado por el FEMPA (Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y Acuicultura).

