Un 65 % de los refugios artificiales instalados por voluntarios son ocupados por los murciélagos.

Entre 2017 y 2019, voluntarios de ANSE han instalado 142 refugios artificiales con muy buenos resultados de ocupación por parte de los murciélagos. La iniciativa enmarcada en el LIFE+Ripisilvanatura, cuenta con financiación de la UE y ha permitido la implicación del sector agrícola.

El objetivo de estas actuaciones es el de favorecer la presencia de varias especies de murciélagos que actúan como un eficaz control biológico de plagas e insectos molestos como los mosquitos. En total, se han instalado 142 refugios artificiales para murciélagos en 10 ubicaciones diferentes cerca del río Segura a su paso por el término municipal de Calasparra.

Los refugios son cajas de madera de pino sin tratar con dos septos interiores que ofrecen un espacio protegido de la intemperie donde los animales pueden cobijarse. Se instalaron a alturas que oscilaron entre 2.4 y 5.9 m, sobre varios tipos de soportes: árboles, postes y edificaciones.

Los voluntarios han participado activamente desde el montaje de las cajas refugio, con la realización de varios talleres destinados principalmente a niños, hasta la propia instalación de las mismas. Además de su instalación, también han participado en las revisiones periódicas de las mismas para comprobar si esta acción es eficaz en su objetivo de atraer a los murciélagos. La inspección de las cajas se ha realizado con una periodicidad mensual para verificar su ocupación, con la ayuda de una cámara endoscópica.

Los resultados son muy esperanzadores y difícilmente mejorables con un porcentaje de cajas ocupadas del 65 %, muy superior a las de otras zonas en las que se han realizado actuaciones similares. El tiempo medio hasta la primera ocupación de unos 197 días, aunque algunas cajas se ocuparon a los pocos días de su instalación. El máximo de murciélagos contabilizado en una misma caja fue de 18, con una media de casi 2 individuos por caja ocupada. Todas las especies identificadas hasta el momento pertenecen al género Pipistrellus.

Estos buenos resultados probablemente se deben a la falta de refugios disponibles para los murciélagos. La sustitución del bosque de ribera autóctono por la caña, especie invasora, provoca la pérdida de hábitat y refugio para muchas especies como es el caso de los murciélagos. Uno de los principales objetivos del proyecto LIFE+RIPISILVANATURA ha sido precisamente recuperar el bosque de ribera autóctono que con el tiempo proveerá de refugios naturales para muchas especies insectívoras que pueden jugar un importante papel como controladores biológicos. En general, podemos concluir que la instalación de refugios artificiales para murciélagos en este tipo de hábitats ha resultado positiva, con una elevada tasa de ocupación en la mayoría de localidades y una rápida colonización por parte de las especies objetivo.

Esta iniciativa de fomento de la biodiversidad está enmarcada dentro del voluntariado realizado en el proyecto LIFE+RIPISILVANATURA que cuenta con financiación de la Unión Europea y que está coordinada por la Confederación Hidrográfica del Segura. En el proyecto LIFE participan además como socios la Universidad de Murcia, la Dirección General del Medio Natural, los Ayuntamientos de Cieza y Calasparra y ANSE. El proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica.

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