Una tortuga marina “nada habitual” en el Canal del Estacio

Ejemplar de tortuga marina fotografiado en el Canal del Estacio ©Aurora Gil

El día de ayer, una vecina de La Manga, Aurora Gil Bohórquez, avistó desde un octavo piso en unos de los edificios que mira al Canal del Estacio a un ejemplar de tortuga marina de gran tamaño nadando en dirección al Mediterráneo.

La tortuga nadaba a gran velocidad desde el Puente del Estacio hacia el Mar Mediterráneo, entre las embarcaciones que en ese momento cruzaban el canal con la apertura del puente, a las 10 de la mañana. A pesar de la distancia, Aurora tuvo la curiosidad y paciencia de realizar unas pocas fotos del animal, y aunque no permiten asegurar la especie, probablemente una tortuga boba, tienen una gran valor teniendo en cuenta que se tomaron desde la misma vivienda, y suponen un importante documento, pues permiten apreciar el considerable tamaño de la cola de la tortuga, que indica que se trata de un macho adulto.

Precisamente, el día 02 de julio había llegado a ANSE la noticia del avistamiento de un gran ejemplar de tortuga marina entrando al Mar Menor por el Canal del Estacio, de la que no volvimos a tener ninguna información. ¿Se trataría de la misma tortuga?. ¿Entraría al Mar Menor a la búsqueda de alguna hembra de la especie para intentar reproducirse?. ¿Se habrá alimentado dentro del Mar Menor durante ese tiempo?.¿Volverá el año que viene a nuestra costa en busca de pareja o morirá enredada en alguna red o basuras a la deriva, o golpeada por alguna embarcación rápida mientras dormita en superficie?.

Al menos, cada vez hay más personas como Aurora Gil, que gritando desde el balcón hizo todo lo posible para que las embarcaciones que navegaban por el canal supieran que había una tortuga nadando entre ellas, para evitar que la dañaran.

El único avistamiento anterior conocido por ANSE hasta el momento de un macho adulto de tortuga boba en las costas de la Región de Murcia tuvo lugar el día 01 de julio de 2006, al sur de la Sierra de La Fausilla, en Cartagena, tratándose de un ejemplar de más de 70 cms de caparazón, capturado y liberado inmediatamente durante una salida divulgativa a bordo del velero Else. 

Desde entonces, ANSE confiaba en que pronto se produjeran puestas de la especie en alguna playa de la Región. La primera llegó en Calblanque el año pasado, y la segunda se ha producido este año en La Manga, aunque hubo algunos intentos fallidos en un par de años anteriores.

De seguir esta progresión, ANSE opina que las playas de La Manga podrían convertirse en el futuro en una de las zonas de mayor potencialidad para la tortuga boba en las costas del Mediterráneo Occidental. Recuperar playas y arenales costeros tranquilos y sin urbanizaciones ni iluminación en primera línea de playa, como la Caleta del Estacio, serían una gran oportunidad para la especie, y para el turismo, que podría encontrar en la observación controlada y regulada de las puestas y nacimiento de tortugas bobas un “regalo de la Naturaleza”  inesperado para muchos representantes políticos y gestores hace pocos años, y no debería ser el único.

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