
Metodología
Se realizarán cuatro campañas de navegación durante el proyecto, de 18 días efectivos de mar cada una y más de 2000 kilómetros lineales a navegar entre tiempo de esfuerzo y traslados. La media de horas de navegación por día será elevada, entre 10 y 12, para poder completar los recorridos previstos. Serán la principal herramienta de trabajo con la cual obtener los datos necesarios para determinar el estado poblacional del calderón común en el área de estudio (tamaño y parámetros poblacionales y densidad)


Se utilizará metodología de muestreo Distance para la toma de datos a bordo, con la elaboración de transectos oblicuos a costa dentro de dos grandes áreas de estudio en el sur y sureste peninsular. Los transectos se encuentran especialmente centrados en zonas de gran profundidad, especialmente cañones submarinos, ya que son zonas que la especie utiliza con mayor frecuencia para obtener alimento.
Se pondrá especial relevancia en la realización de fotos de aletas dorsales para análisis de fotoidentificación y realización de modelos de captura-recaptura. En aquellas áreas de las que se dispongan de datos de años anteriores, se podrá comprobar el estado poblacional tras la actualización pertinente del catálogo de fotoidentificación de ANSE.
De manera complementaria, el proyecto prevé una gran actualización de dicho catálogo de fotoidentificación para el calderón común, a las que habrá que añadir las fotos que se tomarán a lo largo de las cuatro campañas previstas.
Todavía hay 25000 fotografías por analizar desde el año 2009, fruto de aproximadamente 80 avistamientos de calderón común realizados en el periodo comprendido entre 2009 y 2020 en el marco de diferentes proyectos. Se trata de una gran cantidad de información que podrá ser actualizada para ser utilizada posteriormente en la gestión de esta especie.
Del análisis de estas imágenes además, se podrán obtener parámetros de supervivencia para los calderones comunes en el Golfo de Vera, importantes en el contexto del seguimiento de las poblaciones afectadas por las epidemias de morbillivirus de los años 2007 y 2011 a 2013.
Para la realización de las campañas, como ANSE ha realizado en otros proyectos, se preveía llevar a cabo un programa de voluntariado ambiental para participar en las mismas. Dicho voluntariado consiste en la realización de un cursillo de formación para la metodología e identificación de las especies de las zonas de estudio, como paso previo a la participación a bordo, pero dadas las limitaciones sanitarias impuestas por la situación actual, deberán permanecer en suspenso hasta que la pandemia remita, ya que la vida a bordo no permite distancias mínimas de seguridad.

