III Congreso de la Naturaleza de la Región de Murcia

III Congreso de la Naturaleza de la Región de Murcia

  1. Presentación
  2. Conclusiones
  3. Album de fotos-resumen

III Congreso de la Naturaleza de la Región de MurciaLos siete años transcurridos desde el Congreso de la Naturaleza de 1997 tal vez sean demasiados para mantener la periodicidad de una reunión que intenta repasar y actualizar los conocimientos sobre la Naturaleza de la Región de Murcia, pero no demasiados como para perder la oportunidad de continuar el camino iniciado en 1993, fomentando el intercambio de la información generada desde muy diversos sectores en la profundización del funcionamiento, conservación y gestión de nuestros recursos naturales.

Para la organización de este III Congreso ha resultado muy gratificante las respuesta y acogida que el mismo ha tenido en muy diversos sectores de la investigación, conservación y gestión de la Naturaleza regional, que se plasma en las más de 100 comunicaciones presentadas, que superan con mucho las del Congreso de 1997. La diversidad de materias a exposición repasa la mayor parte de los aspectos sugeridos como propuesta de participación, y representa el notable incremento de los trabajos de investigación y gestión de la naturaleza regional que se vienen desarrollando en los últimos años en nuestra tierra. Podríamos afirmar, incluso, que no esperábamos tan buena acogida.

Muchos trabajos dan continuidad, y actualizan, los presentados en los dos congresos anteriores, lo que nos permite estudiar los avances experimentados en estos diez años. Se observará también que son numerosos los trabajos que se complementan.

El III Congreso de la Naturaleza de la Región de Murcia aumenta los miembros del Comité Científico Asesor, con el fin de completar las lagunas de los congresos anteriores, y recoger en la medida de lo posible la casi totalidad de las facetas de investigación de la naturaleza regional en sus diferentes ámbitos.

El III Congreso de la Naturaleza de la Región de Murcia se organiza conjuntamente entre ANSE y el Centro Educativo del Medio Ambiente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, lo que estamos convencidos contribuirá a mejor numerosos aspectos de organización.

Por último, queremos pedir disculpas expresamente por algunos retrasos en la confirmación de la aceptación de trabajos y/o tardanza en la aparición del programa definitivo, pero estamos seguros que participantes, ponentes y miembros del Comité Científico comprenderán el gran esfuerzo que, para una organización que compagina una intensa actividad reivindicativa por la conservación de la naturaleza regional con el desarrollo de varios proyectos demostrativos supone organizar un congreso de estas características. A veces, tal vez las menos, los imponderables escapan de cualquier control, y hemos intentado satisfacer las peticiones que todos nos habéis planteado, algunas llegadas en el último momento.

Conclusiones del III Congreso de la Naturaleza de la Región de Murcia

Los participantes en el III Congreso de la Naturaleza de la Región de Murcia, celebrado entre los días 21 y 24 de octubre de 2004 en el Centro de Medio Ambiente de la Caja de Ahorros del Mediterráneo, y organizado por ANSE y CEMACAM, a la vista de los trabajos presentados, tras las oportunas discusiones y revisión de las conclusiones de los congresos anteriores, realizamos las siguientes sugerencias y observaciones sobre la situación de la Naturaleza regional:

1. Ha resultado enormemente gratificante la gran respuesta de los ámbitos naturalista, técnico y científico regional en el presente III congreso de la Naturaleza. Dicha respuesta se ha concretado en:

a. La gran cantidad de trabajos presentados (105), tanto en forma oral como en paneles, que casi ha duplicado en número las aportaciones de congresos anteriores.

b. La gran calidad de las contribuciones, destacada por todo el comité científico, sin excepción.

c. La diversidad de materias y temáticas tratadas, que ha permitido obtener una idea de conjunto del estado de conocimiento de la biodiversidad, los recursos naturales y los ecosistemas de nuestra región.

d. Un mayor equilibrio y acercamiento entre los enfoques técnico y científico, necesario para un diagnóstico certero y la consiguiente solución de los problemas ambientales.

No obstante, aún se observan ciertas deficiencias, especialmente en lo infrecuente de enfoques inter y transdisciplinares y en la práctica ausencia, salvo excepciones, de aportaciones desde las humanidades y ciencias sociales (educación, derecho, economía, sociología, etc.).

2. Se destaca el extraordinario esfuerzo que vienen haciendo investigadores, técnicos y gestores de esta Región, para la búsqueda de indicadores biológicos útiles tanto en la gestión de los ecosistemas y recursos naturales, como para evaluar su estado de conservación.

3. Se valora positivamente el nivel de conocimiento de muchos sistemas singulares de la naturaleza regional, humedales y ramblas entre ellos, lo que contrasta con los modelos sectoriales de gestión que actualmente aplica la Administración.

4. Se reconoce la labor de las asociaciones y grupos de defensa de la naturaleza en la protección de los ecosistemas, la recuperación de especies amenazadas y en la generación de los conocimientos necesarios para la gestión racional de los mismos.

5. Los problemas ligados a la desertificación y la banalización ambiental (sobreexplotación de acuíferos, desequilibrios hídrico-salinos, ocupación de suelos fértiles de vega, pérdida de sistemas escasos como el litoral, fragmentación y aislamiento de los sistemas naturales, etc.) continúan siendo una grave amenaza para la integridad ambiental de la Región de Murcia, debido a que las políticas agrarias y urbanísticas adoptadas y fomentadas desde distintos estamentos públicos son excesivamente consumidoras de recursos y agresivas con un medio natural sensible.

6. La información aportada destaca la necesidad de dotar de medidas que garanticen la protección del entorno de los espacios naturales para la conservación de las especies animales que se sitúan en su interior, y que justifican la existencia de figuras de protección a diferente escala para los mismos.

En este sentido, el mantenimiento de paisajes tradicionales como los espacios agrícolas de secano y huertas resulta de gran importancia para la conservación de la biodiversidad, y las diferentes administraciones deberían buscar y aplicar medidas efectivas para el mantenimiento de las economías locales que mantienen los usos compatibles con la conservación de ese patrimonio natural y cultural.

7. Se hace necesario proteger las poblaciones aisladas de especies singulares, por su interés científico y patrimonial, y que gestionadas adecuadamente pueden ser utilizadas como un recurso ecoturístico y educativo a escala comarcal y regional.

8. Destacamos la ausencia de programas de seguimiento regional de vertebrados comunes que permitan establecer indicadores del estado de salud de las cadenas tróficas.

9. Se recomienda que el manejo de hábitats para su protección y mejora tenga en cuenta la evolución dinámica de los mismos.

10. En relación con las repoblaciones de montes semiáridos, se recomienda no actuar en comunidades naturales a no ser que se disponga de suficiente conocimiento científico y se hayan analizado los resultados de experiencias anteriores.

11. Se considera necesario incorporar criterios de conservación microbiológica para definir espacios naturales a conservar, ya que la ausencia de este criterio ha propiciado la desaparición de lugares de alto interés biológico.

12. Reiteramos la necesidad de dotar de medidas de protección para el rico patrimonio geológico regional, que ya ha visto como se destruyen algunos de sus enclaves más interesantes.

13. Las administraciones responsables deben informar a la sociedad sobre el riesgo ambiental y para los productos consumidos por la población que deriva de la contaminación por metales pesados procedentes de la Sierra Minera de Cartagena-La Unión.

14. Resulta muy preocupante que el establecimiento por imperativo legal de la Red Natura 2000 haya sido utilizado como excusa para la desprotección de unas 15.000 hectáreas de espacios protegidos en la Región de Murcia, al amparo de la legislación nacional y regional. Se demanda la derogación inmediata de todas aquellas disposiciones que están justificando este atentado contra el patrimonio natural murciano. En este mismo orden de cosas, el gobierno regional debe de cejar en sus intentos de sustraer más terrenos protegidos al objeto de saciar determinadas expectativas urbanísticas, o de debilitar la normativa reguladora para que en un espacio protegido pueda hacerse casi cualquier cosa.

15. Se consideran muy positivas las experiencias desarrolladas en las comarcas forestales del Noroeste y Espuña sobre planeamiento y manejo forestal, y la aplicación en estas áreas piloto de principios multifuncionales que dan cabida a participación de diversos profesionales, incorporándose en la gestión forestal criterios como el mantenimiento de la biodiversidad y del paisaje, o el manejo forestal sostenible.

Estas experiencias deberían ser tomadas en cuenta por los responsables de las políticas forestales y de conservación de la naturaleza de la Región de Murcia, y sus criterios deberían aplicarse al menos en el resto de los espacios forestales de titularidad pública o bajo marco de protección.

16. La importancia del medio marino en la Región de Murcia hace necesario que las propuestas de gestión del mismo estén basadas en estudios científicos rigurosos. En este sentido, se ha constatado en el presente congreso el gran atractivo para el uso público que suscitan los fondos submarinos murcianos. No obstante, la utilización masiva de los mismos puede acarrear problemas ambientales para la integridad de dichos fondos, de los que disponen de suficientes indicios constatados científicamente (especialmente en aquellos lugares más estudiados como las Islas Hormigas). En consecuencia, se precisa una ordenación de la actividad de submarinismo en la costa regional, que racionalice su uso y permita minimizar las alteraciones ecológicas detectadas.

17. Lamentamos que aún no hayan sido declaradas dos de las tres reservas marinas – Cabo Tiñoso-La Azohía y Cabo Cope- demandadas tanto en el I como en el II Congreso de la Naturaleza de la Región de Murcia, apoyada en diversos documentos de la misma administración autonómica, y que consideramos necesarias para la conservación y recuperación de los ecosistemas y recursos pesqueros.

18. Entre los casos de degradación de la naturaleza regional, seguimos destacando las múltiples agresiones que se producen sobre el Mar Menor, en forma de excesivo desarrollo urbanístico, problemas generados por los vertidos de aguas de origen agrícola y urbano y la proliferación de medusas, nuevos puertos deportivos, contaminación de origen minero, falta de control de múltiples actividades, etc., que lo encaminan hacia el colapso. La presión sobre otros humedales de interior es igualmente destacable, como ocurre con Ajauque-Rambla Salada y Saladares del Guadalentín, este último próximo a su desaparición.

19. Se ha constatado una paralización prácticamente total en el desarrollo normativo derivado de la legislación ambiental vigente, especialmente en:

a) En los últimos años apenas se ha avanzado en la aprobación de Planes de Ordenación de los Recursos Naturales. Especialmente graves son los PORN aprobados inicialmente de Saladares del Guadalentín, Ajauque Rambla Salada y Espacios Abiertos del Mar Menor, cuya tramitación dura ya varios años y las distintas versiones disponibles son cada vez menos proteccionistas, facilitando la ocupación urbanística de los mismos.

b) Los espacios protegidos siguen sin suficientes recursos humanos (técnicos y guardería) y materiales (presupuestos de gastos corrientes, inversiones y trasferencias de crédito).

c) Las disposiciones sobre Fauna Silvestre que emanan de la Ley Regional 7/95 siguen sin aplicarse o desarrollarse, especialmente en los términos presupuestarios, en los planes de manejo de las especies amenazadas, en el catálogo de especies de invertebrados o en el desarrollo reglamentario referido a una diversidad amplia de temas (elementos del medio rural de interés faunístico, actividades de ocio, áreas de protección de la fauna silvestre..).

20. Debemos denunciar nuevamente las apropiaciones indebidas del patrimonio público por parte de particulares, constatado en montes públicos, vías pecuarias, costa, humedales y ramblas, lo que requiere de un fortalecimiento conceptual y material del mismo, al objeto de que pueda convertirse, entre otras cosas, en un sistema clave de conexión en la red de reservas y espacios protegidos de la región.

21. En el contexto actual del Convenio Internacional de Aarhus y las directivas comunitarias, se reivindica el desarrollo y aplicación de los mecanismos y órganos de participación pública en la declaración, gestión y conservación de la naturaleza, contando con la sociedad civil. Es necesario igualmente potenciar la acción de mecanismos jurídicos como la Fiscalía de Medio Ambiente, dotándola de los medios necesarios para un funcionamiento eficaz.

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