Decathlon y ANSE retiran 94,5 kg de basura en dos espacios protegidos de nuestro litoral

Más de 2000 residuos fueron identificados, retirados y depositados en los contenedores correspondientes

Un total de 36 voluntarios participaron el pasado domingo 5 de junio, Día Mundial del Medio Ambiente, en dos limpiezas de playas. Decathlon Cartagena y ANSE en la playa de la Caleta del Estacio, en La Manga, y Decathlon Águilas y ANSE en la Torre de Cope. Ambas localizaciones representan simbólicamente dos de las mayores amenazas que sigue afrontando el litoral murciano a día de hoy, la masificación urbanística y la contaminación derivada por prácticas agrícolas intensivas.

Voluntarios caracterizan y recogen basura en la Caleta del Estacio, en la Manga del Mar Menor (Aixa Morata/ANSE)

La Caleta del Estacio es uno de los pocos espacios que quedan sin urbanizar en La Manga del Mar Menor. Durante mucho tiempo pesó sobre ella un proyecto urbanístico que implicaba la ganancia de tierra al mar y la construcción de múltiples infraestructuras, como un nuevo puerto deportivo. Después de años de lucha, el proyecto quedó descartado, pero la restauración del espacio sigue pendiente. El abandono por parte de las administraciones propició que grandes cantidades de basura se fueran acumulando en la zona.

Desde el año 2018 ANSE viene trabajando en la restauración del espacio, propiciando actividades de limpieza como la llevada a cabo el pasado domingo. A lo largo de la mañana, los participantes peinaron casi 200 metros de playa, retirando un número importante de residuos, hasta alcanzar los 56,5 kilos de basura. La mayor parte de los residuos se podían englobar en dos categorías: los derivados de la actividad pesquera, profesional o deportiva, como restos de redes, sedales, cabos, plomadas y anzuelos; y el ocio o esparcimiento, con gran cantidad de latas de refrescos y botellas de bebidas alcohólicas. La caracterización de los residuos se hizo a través de la aplicación para móviles Marnoba, la cual genera un formulario que se puede consultar a través de este enlace.

La Torre de Cope es un espacio emblemático dentro del Parque Regional de Cabo Cope. Hasta no hace mucho, pesaba sobre ese espacio la amenaza del desarrollo urbanístico de Marina de Cope, hasta que el Tribunal Constitucional tumbó la reforma de la Ley Regional del Suelo. Actualmente, la amenaza más directa del espacio natural es la agricultura intensiva que se desarrolla en la llanura de la marina, responsable de un gran porcentaje de los residuos que se pueden recoger en su costa. Durante el desarrollo de la actividad, los participantes caracterizaron y retiraron gran cantidad de residuos, hasta un total de 38 kilos. Los residuos encontrados más representativos fueron los derivados de la actividad agrícola intensiva, que representaron un total de 27 kilos. La caracterización se realizó también con la aplicación Marnoba. Los totales se pueden consultar a través de este enlace.

Participantes en la actividad de limpieza de Torre de Cope junto a la basura recogida (ANSE).

En ambos espacios aparecieron gran número de residuos plásticos de pequeño tamaño, resultado de la degradación por la acción de la intemperie de todo tipo de deshechos de este material. Dado su tamaño y su tendencia a desmenuzarse, es muy difícil acometer su limpieza de forma manual o mecánica, y son el estado intermedio de una forma de contaminación difusa aún más preocupante, la de los llamados microplásticos. Los efectos adversos sobre el medio ambiente de este tipo de residuos incluye su posible incorporación a la cadena trófica en el mar, la afección a vertebrados como las aves a través de su ingesta, o posibles efectos endocrinos derivados de su descomposición y absorción por parte de los animales que los ingieren de forma accidental.

Entre estos restos, destacan las bolas de poliestireno expandido, el corcho blanco, un material ampliamente utilizado en embalajes y en la fabricación de cajas para el transporte de pescado. Se trata de un material ligero y que se fragmenta con rapidez, formando pequeñas bolas que se mezclan con la arena e impiden su recogida. Este material puede permanecer en el medio entre 500 y 800 años, produciendo también contaminación química en el medio.

Gracias a los voluntarios y a los organizadores de Decathlon de ambas tiendas, se pudo caracterizar todos los elementos encontrados antes de ser depositados en sus correspondientes contenedores. Esta información ayudará a conocer mejor el origen de esta contaminación tanto a nivel local como a nivel nacional. Esta actividad queda enmarcada dentro del convenio de colaboración que mantiene ANSE con Ecoembes a través del proyecto Libera.

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.