|
ANSE, 30 AÑOS POR EL MEDIO AMBIENTE
|
|
CONCLUSIONES DEL III CONGRESO NATURALEZA DE LA
REGIÓN DE MURCIA.
Los
participantes en el III Congreso de la Naturaleza de la Región
de Murcia, celebrado entre los días 21 y 24 de octubre
de 2004 en el Centro de Medio Ambiente de la Caja de Ahorros del
Mediterráneo, y organizado por ANSE y CEMACAM, a la vista
de los trabajos presentados, tras las oportunas discusiones y revisión
de las conclusiones de los congresos anteriores, realizamos las
siguientes sugerencias y observaciones sobre la situación
de la Naturaleza regional:
1. Ha resultado enormemente gratificante la gran respuesta
de los ámbitos naturalista, técnico y científico
regional en el presente III congreso de la Naturaleza. Dicha respuesta
se ha concretado en:
a. La gran cantidad de trabajos presentados (105), tanto
en forma oral como en paneles, que casi ha duplicado en número
las aportaciones de congresos anteriores.
b. La gran calidad de las contribuciones, destacada por
todo el comité científico, sin excepción.
c. La diversidad de materias y temáticas tratadas,
que ha permitido obtener una idea de conjunto del estado de conocimiento
de la biodiversidad, los recursos naturales y los ecosistemas
de nuestra región.
d. Un mayor equilibrio y acercamiento entre los enfoques
técnico y científico, necesario para un diagnóstico
certero y la consiguiente solución de los problemas ambientales.
No obstante, aún se observan ciertas deficiencias, especialmente
en lo infrecuente de enfoques inter y transdisciplinares y en la
práctica ausencia, salvo excepciones, de aportaciones desde
las humanidades y ciencias sociales (educación, derecho,
economía, sociología, etc.).
2. Se destaca el extraordinario esfuerzo que vienen haciendo
investigadores, técnicos y gestores de esta Región,
para la búsqueda de indicadores biológicos útiles
tanto en la gestión de los ecosistemas y recursos naturales,
como para evaluar su estado de conservación.
3. Se valora positivamente el nivel de conocimiento de muchos
sistemas singulares de la naturaleza regional, humedales y ramblas
entre ellos, lo que contrasta con los modelos sectoriales de gestión
que actualmente aplica la Administración.
4. Se reconoce la labor de las asociaciones y grupos de
defensa de la naturaleza en la protección de los ecosistemas,
la recuperación de especies amenazadas y en la generación
de los conocimientos necesarios para la gestión racional
de los mismos.
5. Los problemas ligados a la desertificación y la
banalización ambiental (sobreexplotación de acuíferos,
desequilibrios hídrico-salinos, ocupación de suelos
fértiles de vega, pérdida de sistemas escasos como
el litoral, fragmentación y aislamiento de los sistemas naturales,
etc.) continúan siendo una grave amenaza para la integridad
ambiental de la Región de Murcia, debido a que las políticas
agrarias y urbanísticas adoptadas y fomentadas desde distintos
estamentos públicos son excesivamente consumidoras de recursos
y agresivas con un medio natural sensible.
6. La información aportada destaca la necesidad de
dotar de medidas que garanticen la protección del entorno
de los espacios naturales para la conservación de las especies
animales que se sitúan en su interior, y que justifican la
existencia de figuras de protección a diferente escala para
los mismos.
En este sentido, el mantenimiento de paisajes tradicionales como
los espacios agrícolas de secano y huertas resulta de gran
importancia para la conservación de la biodiversidad, y las
diferentes administraciones deberían buscar y aplicar medidas
efectivas para el mantenimiento de las economías locales
que mantienen los usos compatibles con la conservación de
ese patrimonio natural y cultural.
7. Se hace necesario proteger las poblaciones aisladas de
especies singulares, por su interés científico y patrimonial,
y que gestionadas adecuadamente pueden ser utilizadas como un recurso
ecoturístico y educativo a escala comarcal y regional.
8. Destacamos la ausencia de programas de seguimiento regional
de vertebrados comunes que permitan establecer indicadores del estado
de salud de las cadenas tróficas.
9. Se recomienda que el manejo de hábitats para su
protección y mejora tenga en cuenta la evolución dinámica
de los mismos.
10. En relación con las repoblaciones de montes semiáridos,
se recomienda no actuar en comunidades naturales a no ser que se
disponga de suficiente conocimiento científico y se hayan
analizado los resultados de experiencias anteriores.
11. Se considera necesario incorporar criterios de conservación
microbiológica para definir espacios naturales a conservar,
ya que la ausencia de este criterio ha propiciado la desaparición
de lugares de alto interés biológico.
12. Reiteramos la necesidad de dotar de medidas de protección
para el rico patrimonio geológico regional, que ya ha visto
como se destruyen algunos de sus enclaves más interesantes.
13. Las administraciones responsables deben informar a la
sociedad sobre el riesgo ambiental y para los productos consumidos
por la población que deriva de la contaminación por
metales pesados procedentes de la Sierra Minera de Cartagena-La
Unión.
14. Resulta muy preocupante que el establecimiento por imperativo
legal de la Red Natura 2000 haya sido utilizado como excusa para
la desprotección de unas 15.000 hectáreas de espacios
protegidos en la Región de Murcia, al amparo de la legislación
nacional y regional. Se demanda la derogación inmediata de
todas aquellas disposiciones que están justificando este
atentado contra el patrimonio natural murciano. En este mismo orden
de cosas, el gobierno regional debe de cejar en sus intentos de
sustraer más terrenos protegidos al objeto de saciar determinadas
expectativas urbanísticas, o de debilitar la normativa reguladora
para que en un espacio protegido pueda hacerse casi cualquier cosa.
15. Se consideran muy positivas las experiencias desarrolladas
en las comarcas forestales del Noroeste y Espuña sobre planeamiento
y manejo forestal, y la aplicación en estas áreas
piloto de principios multifuncionales que dan cabida a participación
de diversos profesionales, incorporándose en la gestión
forestal criterios como el mantenimiento de la biodiversidad y del
paisaje, o el manejo forestal sostenible.
Estas experiencias deberían ser tomadas en cuenta por los
responsables de las políticas forestales y de conservación
de la naturaleza de la Región de Murcia, y sus criterios
deberían aplicarse al menos en el resto de los espacios forestales
de titularidad pública o bajo marco de protección.
16. La importancia del medio marino en la Región
de Murcia hace necesario que las propuestas de gestión del
mismo estén basadas en estudios científicos rigurosos.
En este sentido, se ha constatado en el presente congreso el gran
atractivo para el uso público que suscitan los fondos submarinos
murcianos. No obstante, la utilización masiva de los mismos
puede acarrear problemas ambientales para la integridad de dichos
fondos, de los que disponen de suficientes indicios constatados
científicamente (especialmente en aquellos lugares más
estudiados como las Islas Hormigas). En consecuencia, se precisa
una ordenación de la actividad de submarinismo en la costa
regional, que racionalice su uso y permita minimizar las alteraciones
ecológicas detectadas.
17. Lamentamos que aún no hayan sido declaradas dos
de las tres reservas marinas – Cabo Tiñoso-La Azohía
y Cabo Cope- demandadas tanto en el I como en el II Congreso de
la Naturaleza de la Región de Murcia, apoyada en diversos
documentos de la misma administración autonómica,
y que consideramos necesarias para la conservación y recuperación
de los ecosistemas y recursos pesqueros.
18. Entre los casos de degradación de la naturaleza
regional, seguimos destacando las múltiples agresiones que
se producen sobre el Mar Menor, en forma de excesivo desarrollo
urbanístico, problemas generados por los vertidos de aguas
de origen agrícola y urbano y la proliferación de
medusas, nuevos puertos deportivos, contaminación de origen
minero, falta de control de múltiples actividades, etc.,
que lo encaminan hacia el colapso. La presión sobre otros
humedales de interior es igualmente destacable, como ocurre con
Ajauque-Rambla Salada y Saladares del Guadalentín, este último
próximo a su desaparición.
19. Se ha constatado una paralización prácticamente
total en el desarrollo normativo derivado de la legislación
ambiental vigente, especialmente en:
a) En los últimos años apenas se ha avanzado
en la aprobación de Planes de Ordenación de los
Recursos Naturales. Especialmente graves son los PORN aprobados
inicialmente de Saladares del Guadalentín, Ajauque Rambla
Salada y Espacios Abiertos del Mar Menor, cuya tramitación
dura ya varios años y las distintas versiones disponibles
son cada vez menos proteccionistas, facilitando la ocupación
urbanística de los mismos.
b) Los espacios protegidos siguen sin suficientes recursos
humanos (técnicos y guardería) y materiales (presupuestos
de gastos corrientes, inversiones y trasferencias de crédito).
c) Las disposiciones sobre Fauna Silvestre que emanan
de la Ley Regional 7/95 siguen sin aplicarse o desarrollarse,
especialmente en los términos presupuestarios, en los planes
de manejo de las especies amenazadas, en el catálogo de
especies de invertebrados o en el desarrollo reglamentario referido
a una diversidad amplia de temas (elementos del medio rural de
interés faunístico, actividades de ocio, áreas
de protección de la fauna silvestre..).
20. Debemos denunciar nuevamente las apropiaciones indebidas
del patrimonio público por parte de particulares, constatado
en montes públicos, vías pecuarias, costa, humedales
y ramblas, lo que requiere de un fortalecimiento conceptual y material
del mismo, al objeto de que pueda convertirse, entre otras cosas,
en un sistema clave de conexión en la red de reservas y espacios
protegidos de la región.
21. En el contexto actual del Convenio Internacional de
Aarhus y las directivas comunitarias, se reivindica el desarrollo
y aplicación de los mecanismos y órganos de participación
pública en la declaración, gestión y conservación
de la naturaleza, contando con la sociedad civil. Es necesario igualmente
potenciar la acción de mecanismos jurídicos como la
Fiscalía de Medio Ambiente, dotándola de los medios
necesarios para un funcionamiento eficaz.
|