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ANSE, 30 AÑOS POR EL MEDIO AMBIENTE
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ALGUNOS APUNTES PARA LA MEMORIA DE UN NATURALISTA
DE ANSE
Murcia, 02 de febrero de 2004
Durante
la semana y fin de semana pasados se han celebrado los 30 años
de existencia de una asociación, ANSE, mediante un ciclo
de charlas en el mítico Hemiciclo de Letras, mesa redonda
a cargo del Club La Opinión, en el salón de actos
de la CAM, y jornadas de reflexión en el CEMACAM. Una semana
muy completa para nosotros.
Pero ha habido algunas cosas que quizás haya que recordar
de ANSE, para refrescar la memoria de sus socios, y de los que no
lo son.
ANSE se funda en el año 1973, durante la etapa final de
la Dictadura, algunos años antes de que en España
se hable de Democracia. Tanto es así, que a las primeras
reuniones asistía siempre un policía, que si de algo
se enteró durante las asambleas, fue dónde criaba
el Águila Perdicera en la Sierra de la Almenara, o de cómo
se iba a realizar la Operación Testudo (tortuga de tierra)
para salvarla de la extinción.
ANSE fue una de las entidades que, una vez llegada la Democracia,
instó y ayudó para la creación de estructuras
políticas relacionadas con el Medio Ambiente: primero como
Agencia Regional para el Medio Ambiente y la Naturaleza (ARMAN),
y como Consejería de muchas, y de Medio Ambiente, después.
La misma que hoy se niega a dialogar con ANSE y con otras organizaciones
ecologistas de temas medioambientales.
Pero ANSE, que existía mucho antes que otras entidades
(públicas y privadas) relacionadas con el Medio Ambiente,
ha visto pasar a muchos Consejeros, Directores Generales, Concejales,
y con todos hasta ahora había podido trabajar, y aportar
su granito de arena para la conservación del Patrimonio Natural
de nuestra tierra.
ANSE siempre había tenido vocación naturalista,
evolucionando su hacer inicial hacia planteamientos más claramente
ecologistas, impulsada sobre todo por los atentados, cada vez mayores,
al Medio Ambiente. Sobre todo en los últimos años.
Así, aunque sus inicios fueron ornitológicos, se ampliaron
a otros grupos animales, y a otros ámbitos, acompañándose
esta investigación con denuncias y pleitos en los juzgados,
provocados principalmente por las actuaciones de la propia Administración,
bien por acción, bien por omisión, o por dejación,
y se supone que es la que debería (y cobra por ello), velar
por el estricto cumplimiento de la normativa sobre Medio Ambiente.
Sus socios, los de ANSE, a lo largo de estos años, han
realizado una encomiable labor, apenas reconocida. Los datos de
sus cuadernos de campo y las actividades desarrolladas junto a otros
grupos ecologistas regionales, han sido la base en Murcia para el
establecimiento de políticas de protección de fauna,
de los espacios naturales protegidos, y de proyectos de conservación
más amplios (PEPs, PORNs, ZEPAS, Red Natura 2000, LICs, LIFEs,
Listas Rojas de especies, y un largo etcétera).
Los propios proyectos de ANSE han sido, y son, pioneros, no sólo
en nuestra querida región, sino a escalas aún mayores.
Han sido pioneros sus trabajos de conservación de Tortuga
mora, de Cetáceos, de un Centro de Recuperación de
Fauna Silvestre, de un centro de Educación Ambiental en El
Sequén, .y otros muchos. Y en no pocas ocasiones la propia
Consejería, la Universidad, o alguna otra entidad, han fagocitado
algunos de estos proyectos, dejando a la Asociación al margen
de los mismos. Los trabajos que en la actualidad desarrolla en la
conservación de especies en peligro de extinción,
tanto de fauna como de flora y de vegetación, terrestre y
marina, o las inversiones realizadas en la creación de su
propia red de espacios protegidos (Malcamino, Canteras, El Cañar,
.), en los que se integran valores naturales y culturales, y se
llevan a cabo proyectos demostrativos de conservación y usos,
tareas de educación ambiental, y de investigación,
hablan por sí solos.
Ya nadie recuerda que la primera convocatoria del prestigioso
Premio Príncipe de Asturias, que comenzó reconociendo
a jóvenes investigadores, la ganó un grupo de jóvenes
murcianos, nutrido ya por socios de ANSE, en 1980; que ANSE ha sido
Premio Regional de Medio Ambiente en 1985, Premio Nacional Joven
y Brillante de Ecología en 1997, y que a asociaciones como
ANSE se debe el que hoy podamos los murcianos contemplar algunas
especies de fauna y de flora, o paisajes naturales emblemáticos
de nuestra región, que ya sufrieron embates de las promotoras
y constructoras, hace una veintena de años (Salinas de San
Pedro, Calblanque,...), y que aún hoy siguen corriendo peligro,
ante la pasividad de nuestras autoridades.
Nadie tiene razones objetivas para poner en tela de juicio, después
de 30 años defendiendo la Naturaleza de la Región
de Murcia, y del resto del sureste español de Alicante y
Almería, la labor de ANSE, sus opiniones o el interés
que mueve a sus socios. Las declaraciones de algunos cargos políticos
se descalifican por si solas, y solo nos animan a seguir con el
mismo tesón y amor a nuestra tierra la labor que hemos desarrollado
a lo largo de estos años. Y lo haremos sabiendo que la nuestra
no es la única razón, y que el diálogo es imprescindible,
y que es necesario reunir a todas las partes, y que los representantes
elegidos por los ciudadanos, en elecciones libres y democráticas
merecen todo el respecto,..., el mismo que dichos representantes
deben al pueblo que les votó y a las organizaciones sociales
que trabajan por objetivos e intereses comunes, recogidos en la
Constitución Española.
Gracias a todos los que lo habéis hecho posible: socios,
colaboradores y simpatizantes, y a los medios de comunicación,
a todos ellos, por reflejar de manera independiente nuestras denuncias.
Contamos con todos vosotros para los próximos 30 años.
Vicente Hernández Gil.
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