ANSE lamenta que la Comunidad Autónoma plantee dragar golas sin consenso científico y advierte del difícil encaje legal de la propuesta

La Asociación de Naturalistas del Sureste lamenta la decisión del Gobierno Regional de dragar las golas del Mar Menor sin contar con la aprobación expresa del Comité científico. ANSE advierte que estas acciones incumplen el PORN y afectarían a diversos espacios protegidos de la Red Natura 2000, por lo que es obligatoria una evaluación de impacto ambiental. Igualmente, la organización lamenta que la Comunidad Autónoma ningunee a los Comités científico y de participación social del Mar Menor y plantee medidas sin acudir a la raíz del problema.

Actualización y mejora de la cartografía de las praderas de fanerógamas marinas (Cimodocea nodosa, Ruppia marítima), a través de inmersiones y transectos.

En el día de ayer, la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia anunció mediante nota de prensa que “La Comunidad inicia los trámites para recuperar el calado en las golas de Las Encañizadas y el canal de Marchamalo” apoyándose en un informe del grupo de trabajo de hidrodinámica sobre el Mar Menor. Sin embargo, diversos miembros del comité científico del Mar Menor han negado que dicho órgano consultivo haya realizado tal propuesta y advierten no sólo de los valores ambientales de las golas, sino de los efectos no previstos que podría tener sobre el ecosistema en su conjunto.

Uno de los argumentos para proceder al dragado es “restituir la situación de las golas de hace unos años”, pero sólo se ofrecen datos recientes de pérdida de calado y extensión de las golas, mientras, por ejemplo, se obvia que en 1944 las encañizadas estaban prácticamente cerradas. Tampoco se aclara cual será el destino de los materiales extraídos.

Por otro lado y considerando el marco legislativo actual, la Asociación de Naturalistas del Sureste recuerda que las Encañizadas se encuentran incluidas en el Parque Regional de las Salinas y Arenales de San Pedro bajo la consideración de “área de conservación prioritaria”, y que precisamente el PORN establece, en diferentes artículos, la prohibición de realizar los dragados en las Encañizadas.

Así, el artículo 56 establece en “Usos y actividades incompatibles en las Encañizadas” que:

1. No se permitirá ninguna actividad o uso que implique una modificación de las condiciones actuales, a excepción de las actuaciones de conservación y regeneración

y detalla que

2. Particularmente, no se permitirá en estos espacios”, ni “Los movimientos de tierras, cualquiera que sea su volumen”, ni “Los aprovechamientos de cualquier tipo (exceptuando la pesca tradicional en la Encañizada)”.

 Complementariamente, el artículo 33 del PORN establece que

1. Se prohíbe, dentro del marco de la legislación vigente, toda actividad de prospección, explotación, retirada o traslado entre zonas, de minerales o cualquier otro tipo de material litológico dentro del ámbito del PORN, exceptuándose las explotaciones existentes de aguas minero-industriales”.

Además, en  el artículo 41

Se prohíbe la realización de todo tipo de actividades que impliquen aterramientos y rellenos, drenajes, dragados de fondo o cualquier otra que altere la conservación y calidad de los ecosistemas”.

Otro aspecto a considerar es que el dragado va a suponer una afección a diferentes espacios de la Red Natura 2000, tanto al propio espacio de Salinas y Arenales de San Pedro, como al LIC “Mar Menor” y a la “Franja litoral sumergida de la Región de Murcia. Este hecho obligaría, en aplicación de la Directiva Hábitats, a realizar una evaluación de repercusiones sobre la Red Natura 2000. Los dragados afectarían directamente, entre otros elementos, tanto a las praderas de fanerógamas marinas existentes en la zona (y que han sido cartografiados por ANSE y el IEO recientemente),  como a las poblaciones de Nacra (Pinna nobilis) existentes en el canal. Por tanto y al afectarse a los objetivos de conservación de los espacios, la legislación europea sólo permitiría la ejecución de un dragado en ausencia de otras soluciones alternativas y  por razones imperiosas de interés público.

Por otro lado, ANSE recuerda que la pérdida de transparencia de las aguas del Mar Menor está directamente relacionada con los procesos de eutrofia que ha sufrido la laguna por la llegada masiva de nutrientes, principalmente procedentes de la agricultura intensiva.  Sin embargo, en lugar de abordar las causas del deterioro ambiental a través de medidas de regulación y ordenación del regadío, se intenta mejorar por la vía de urgencia el aspecto de las aguas a través de la modificación de las condiciones hidrodinámicas de la laguna sin considerar los impactos locales o lo que es peor los efectos que puede tener sobre el ecosistema en su conjunto.

Por todo lo anterior, la Asociación denuncia que el Gobierno Regional no cuenta con la aprobación expresa del Comité científico para la toma de una decisión tan trascendente para el futuro de la laguna y solicitará la documentación relativa a la misma. Además, recuerda que el dragado tendría un difícil encaje legal.

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