ANSE estudia las migraciones de aves en Isla Grosa

Durante dos meses, un equipo de anilladores de aves de la Asociación de Naturalistas del Sureste ha estudiado la migración prenupcial en la estación de anillamiento de Isla Grosa. Durante el estudio, que comenzó el 16 de marzo y finalizó el 15 de mayo, se han trampeado aves durante todos los días. A las aves capturadas se les colocó una anilla metálica con remite del Ministerio de Medioambiente antes de su liberación. Se han anillado más de 1.800 aves en su paso hacia el norte de europa.

Los resultados obtenidos han sido incluidos dentro del “proyecto Piccole Isole” de anillamiento en pequeñas islas del Mediterráneo, en el que participan numerosas estaciones de de diversos países ribereños, y tiene como objetivo el estudio de la migración de los paseriformes europeos.

La Isla Grosa está declarada Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y supone un lugar excepcional para el estudio de las migraciones. Debido a su situación geográfica, muy próxima a Cabo de Palos, muchas aves utilizan la isla como lugar de descanso durante sus migraciones al ser el primer lugar de tierra firme disponible que divisan tras cruzar el mar Mediterréneo.

Durante este estudio se han capturado un total de 2289 aves de 45 especies. De estas, 1827 aves fueron anilladas por primera vez, mientras que el resto ya habían sido anilladas previamente. La especie más abundante ha sido el Mosquitero musical, con un total de 934 anillamientos, destacando un ejemplar que portaba anilla con remite de Suecia. Esta especie, una de las aves más comunes de Europa, apenas alcanza los 10 gramos de peso. A pesar de su pequeño tamaño, realiza una migración desde sus cuarteles de invernada en el centro de África hasta Europa central y Escandinavia, en la que tiene que cruzar el desierto del Sahara y el mar Mediterráneo.

ANSE realizó una primera parte de los estudios de migraciones en Isla Grosa en 2007, y tiene previsto repetirlo durante los próximos años con el fin de obtener una serie de datos a largo plazo. Estas series de datos de varios años, analizadas conjuntamente con todas las estaciones del “proyecto Piccole Isole”, permiten conocer mejor las migraciones de las aves así como la evolución de sus poblaciones.

El estudio ha sido posible gracias a la acción totalmente voluntaria de anilladores y colaboradores, principalmente de ANSE, y ha contado con la autorización y colaboración de la Dirección General de Patrimonio Natural y Biodiversidad de la Región de Murcia, que ha facilitado las instalaciones, así como el transporte hasta la isla.

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